Como sucedió recientemente con las series Siglo, Plaza y Malaki, las Enur han superado ampliamente todos los ensayos requeridos por el Laboratorio Central Oficial de Electrotecnia (LCOE)

Tal y como ATP prometió el pasado año, su familia de luminarias viales y suburbanas Enur acaba de conseguir los certificados N, ENEC y CB, tanto en sus versiones de descarga como en LED. Las series Enur 250, Enur Eco, Enur Micro, Enur L y Enur P (en ese orden, de izquierda a derecha, en la fotografía) se suman así a las Siglo, Plaza y Malaki, que obtuvieron hace pocos meses las mismas distinciones. Estos certificados, concedidos por AENOR una vez se han superado los ensayos establecidos en el Laboratorio Central Oficial de Electrotecnia (LCOE), autentifican numerosos parámetros de compatibilidad electromagnética, prestaciones y seguridad eléctrica, entre los que se cuentan las categorías IP66, IK10 y Clase II. Cada uno de ellos, además, abarca un ámbito territorial distinto: nacional (N), europeo (ENEC), y mundial (CB, con validez en más de 50 países del resto del globo).

Gracias a estos certificados, ATP puede acreditar en una esfera internacional y a través de un organismo independiente y prestigioso como AENOR –que está entre las certificadoras más importantes del mundo– tres de las características únicas y definitorias de sus productos, como son la estanqueidad total, la resistencia máxima al vandalismo y la protección absoluta contra la electrocución. Del mismo modo que sucedió con sus luminarias ornamentales, el alumbrado vial y suburbano de ATP ya cuenta con las más altas garantías internacionales en cuanto a calidad y seguridad.

Asimismo, la firma ha anunciado que espera obtener muy pronto los certificados N, ENEC y CB para su familia de clásicos Villa, en sus versiones de descarga y LED, y que las muestras se encuentran ya en el LCOE sometiéndose a los exámenes pertinentes.

 

Muy por encima de los requisitos: IK10+, IP66+ y Clase II+

La familia Enur, como el resto de luminarias de ATP, va mucho más allá de la norma y supera considerablemente lo exigido en los rigurosos ensayos que se llevan a cabo para optar a los mencionados certificados. Esto significa que su durabilidad y seguridad están garantizadas incluso en las condiciones más extremas.

En primer lugar, las Enur pasan pruebas de impacto superiores a 50 julios, lo que representa más del doble que el máximo fijado por la norma IK –IK10, 20 julios–. ATP denomina IK10+ a este nivel de resistencia exclusivo. Por otro lado, la estanqueidad total –IP66– no está únicamente restringida al bloque óptico de la Enur, sino que incluye toda la envolvente de la luminaria. Los  equipos y demás elementos eléctricos y electrónicos quedan así completamente a salvo de líquidos y partículas sólidas que puedan interferir en su correcto funcionamiento. A esto, ATP lo llama IP66+.

Además, la familia Enur está muy por encima de la Clase II, ya que muestra una resistencia dieléctrica –intensidad de voltaje necesaria para que un determinado cuerpo aislante pase a conducir la electricidad– de 175 000 voltios, lo cual es 60 veces lo requerido por la norma para obtener la citada categoría. A tal grado de seguridad eléctrica, la compañía le ha dado el nombre de Clase II+.

Conozca más en www.atpiluminacion.com.

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