Tecnología que reduce la temperatura de color conforme se regula la intensidad de la luz, tal y como sucede en las lamparas halógenas o incandescentes.

A estas alturas nadie duda que la tecnología LED tiene múltiples virtudes, pero en determinadas aplicaciones de alto nivel de exigencia como por ejemplo hoteles y restaurantes, donde la calidad y confort de la luz es necesaria, donde se busca crear sensaciones y emociones en sus espacios, la calidez de la incandescencia se sigue echando de menos. La emisión del LED en una longitud de onda concreta, sin cambios de la temperatura de color durante su curva de regulación es una ventaja en muchas de las aplicaciones, pero esta uniformidad la diferencia de la incandescencia, donde la temperatura de color cambia al regular, emitiendo luz con temperaturas muy cálidas conforme su filamento va perdiendo luminosidad.

Megaman LED dim to warm

Imagen de Megaman

Conscientes de esta tendencia, los fabricantes, tanto de componentes como de luminarias, están presentando sus productos con tecnología “Dim to warm”, donde la temperatura de color es variable, en función de la regulación. Al 100% emiten luz cálida, 3000ºK o 2700ºK habitualmente, que va pasando a muy cálida conforme regulamos, llegando en algunos casos hasta los 1800ºK en los niveles mínimos de luminosidad. Juno Lighting, Iguzzini y Reggiani en luminarias, Philips, Osram y Megaman en lámparas y Cree, Sharp y Led Engine en componentes (módulos y COB LED) son algunos de los primeros en implementar esta tecnología. Para lograr el efecto buscado en el “Dim to warm”, se suelen mezclar la emisión de los LED principales, que tienen la mayor temperatura de color (3000ºK o 2700ºK) y son los que se regulan, con 1 LED extra cálido, ámbar o rojo, que se mantiene fijo durante toda la curva de regulación o incluso invierte su curva (apagado al 100% del principal y encendido cuando apaga el principal). Esto, que a priori podría parecer sencillo de conseguir, no lo es tanto, pues se trata de regular mediante un solo dimmer, que además sea estándar y al final, el LED responsable de “calentar” el tramo final de regulación junto a la electrónica necesaria, incrementa los costes del sistema, aunque seguramente al segmento de mercado al que se dirige principalmente le importe más el efecto conseguido. RevistaLED Dim to warm